Uno en Cristo

Aunque todos obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio el cumplimiento de la promesa. Eso sucedió para que ellos no llegaran a la meta sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor Hebreos 11.39-40

Con estos versos concluimos los estudios sobre los “héroes de la fe”. La conclusión presentada es muy importante, pues reconoce que la fe de los hermanos del pasado (Antiguo Testamento) fue favorable y suficiente para que sus vidas se firmaran en Dios y en su palabra. Pero se trataba de una fe que no los llevó a ver el cumplimiento de su esperanza y de la promesa de Dios: no llegaron a ver a Jesucristo y su obra de salvación. Vivieron la salvación por fe en el Cristo que vendría a salvarlos.

Ya con nosotros, la fe está puesta la persona y en la obra del Cristo que vino, que ha dado su vida y resucitado por nuestra salvación. Mientras que ellos no fueron testigos del cumplimiento de la promesa en Cristo, aunque salvos por la obra de Cristo, nosotros tenemos nuestra fe depositada en la obra de salvación ya realizada por Cristo. Pero ambos, los creyentes que vivieron antes de Cristo y los que vivimos después de Cristo, juntos, recibimos la misma salvación y aguardamos el cumplimiento final de la obra eterna de Cristo (segunda venida, juicio final y destino eterno) con la misma fe y esperanza. Formamos el mismo “cuerpo de Cristo”, la misma iglesia del Señor ¡Somos uno en Cristo!

¡Vivamos la fe como héroes de Cristo en los días actuales!