El perdón que encontramos en Cristo

Mis queridos hijos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Pero si alguno peca, tenemos ante el Padre a un intercesor, a Jesucristo, el Justo. Él es el sacrificio por el perdón de nuestros pecados, y no solo por los nuestros sino por los de todo el mundo 1 Jn 2.1-2

El objetivo principal del apóstol Juan en escribir esta carta a los cristianos de sus días y a todos nosotros los demás cristianos del mundo es incentivarnos a no pecar. Luchar contra el pecado que habita en nosotros es uno de los desafíos más grandes de la vida cristiana. Es una lucha que se lleva a diario. Es una lucha en la que parece que estamos vencidos, pero él mismo nos dice que para enfrentarnos la realidad del pecado humano y nuestro alejamiento natural de Dios, tenemos ante el Padre a Jesús que se pone como nuestro intercesor.

Luchar y vencer el pecado es una experiencia que la podemos vivir cada día, porque el único justo ante Dios, Jesús, se ha hecho sacrificio por nosotros y por todo el mundo. Vencer el pecado es recibir día a día el perdón de Dios a través de Cristo y luchar contra el pecado es reconocer nuestra condición de alejamiento de Dios (pecado) y confesarle nuestras faltas, sean cuales sean.

Podemos seguir viviendo la espiritualidad cristiana seguros del perdón y de la gracia de nuestro Dios.

¡Que Dios nos bendiga!