Intemperancia

Borracheras, orgías y otras cosas parecidas Gálatas 5.21

La lista preparada por el apóstol Pablo de las obras de la naturaleza pecaminosa termina con este grupo que trata de los pecados de la intemperancia. Se tratan de pecados relacionados con los excesos y con la búsqueda desenfrenada por los placeres meramente físicos, al dar uno salida sin límites a sus sentimientos más básicos. La idea del texto es que, con estos pecados, proveemos materiales para satisfacer al máximo nuestra naturaleza humana pecaminosa. Por otro lado, sabemos que en los días del apóstol tanto las borracheras como las orgías estaban también permitidas como forma de adoración en varios cultos paganos.

Pero hay que observar que aunque la lista de las obras de la carne (naturaleza humana pecaminosa) concluye con algunas actitudes humanas que reflejan lo cuan distante estamos de la ley de Dios y lo cuan cerca estamos de sus consecuencias eternas, no significa que sea una lista cerrada o finalizada. La forma como el apóstol termina la lista, "y otras cosas parecidas", nos indica que ha seleccionado las obras aquí mencionadas como referentes de los grupos de pecados. Los seres humanos, por tanto, no estamos limitados a estas obras; al contrario, podemos practicarlas todas y otras más, o podemos dedicarnos más a unas que a otras e incluir algunas que se quedaron fuera de la lista.

Lo que queda claro de la lista de las obras de la carne es que como seres humanos estamos irremediablemente atados a nuestra propia naturaleza humana corrompida por el pecado y comprometidos con la culpabilidad de habernos alejados de Dios. La principal lección aquí es que por nosotros mismos lo único que podemos hacer es seguir pecando y comprometiéndonos más y más con la distancia de Dios. Eso es lo único que, desafortunadamente, cosechamos de nuestra naturaleza humana.